viernes, 6 de diciembre de 2013

miércoles, 20 de noviembre de 2013

lunes, 18 de noviembre de 2013

Crónicas del Domingo.



Raro día el de ayer.
Bajé a eso del mediodía a cumplir con mi deber cívico. Me acompañaban mis enanos Benja e Isma. La idea era ir al cine después de votar, para pasar el sinsabor de la experiencia. Afortunadamente el cine estaba cerrado, y digo afortunadamente ya que, aquello dio pie para otra aún más interesante aventura. Partimos en frente del cine Hoyts, en el Parque Italia, degustando unas sopaipillas callejeras. En este hermoso, pero descuidado espacio público en donde hace un par de décadas funcionaba una biblioteca municipal (bien lo recordarán los cuarentones), se encuentran varias esculturas, todas medio mutiladas, pero de un tremendo valor histórico. Hay un par que a mí en particular me causan especial interés. Imagino que quienes han pasado por ahí habrán notado las esculturas de un par de leoncitos, los que están ubicados en la cara del parque que da a la calle Independencia. Pues bien, esos leones formaban originalmente parte de la decoración del foyer del antiguo Teatro Victoria, (como bien se pueden apreciar en esta foto que me pelé de otro sitio web) el cual se destruyó en el terremoto de 1906 y que quedaba ubicado en frente de la plaza Simón Bolívar (al lado de la Plaza Victoria) en lo que hoy es calle Edward. Solo voy a comentar al respecto que el poco cuidado y el deterioro que sufren estas importantes piezas, más allá de la ignorancia de los habitantes del puerto, es por culpa de la negligente gestión municipal, mal endémico de Valpo.








Así, comenzamos a caminar por calle independencia hasta llegar a la esquina de Las Heras; desde ahí se puede apreciar la calle que conduce a los pies del ascensor Mariposa. Los llevé allí con la esperanza de poder ascender en este histórico transporte como tantas veces lo hice en mi infancia y adolescencia. Desafortunadamente estaba cerrado. Por lo tanto, mis contertulios se animaron a subir por la escala que queda paralela al trayecto del ascensor y que da a avenida Baquedano. Lo encachado de este ascensor, era que pasaba por debajo de la avenida (por donde pasa la locomoción colectiva) y siendo uno de los funiculares más largos del puerto, era, al menos para mi, un viaje muy alucinante.




Bueno, llegamos finalmente a Baquedano, en donde se puede apreciar claramente parte importante del trayecto que realizaba el ascensor Mariposa. Y debo decir “realizaba” ya que para variar, éste está fuera de funcionamiento y en pésimas condiciones de conservación. Otro triste ejemplo de que las administraciones municipales han hecho una pega deplorable. Ya no quedan casi rastros de los rieles, cubierto de maleza y basura, se hace incluso para los parroquianos (como yo), un hito difícil de reconocer. Es, en síntesis, una mera quebrada.



Para sorpresa mía, mis entusiastas camaradas, quisieron seguir caminando (pues la idea original era llegar a Baquedano y tomar la tradicional micro O, que realiza un alucinante recorrido por la Avda. Alemania y Camino Cintura, respectivamente). Llegamos entonces a la Avenida Alemania, importante arteria que cruza prácticamente todo Valparaíso en su parte media. Nos encontrábamos a los pies del cerro Mariposa, lugar donde pasé mis más felices años, junto a mi abuela, papá y mamá. Hace más de veinte años que no tenía el placer de detenerme y contemplar mi barrio. Muchas emociones y recuerdos de una intensidad indescriptible se agolparon en mi mente y mi corazón. Dentro de lo que me fue posible, traté de describir cada lugar, cada hito, cada recuerdo a mis particulares acompañantes de ocho y diez años de edad, respectivamente. 






Bueno, las diez lucas que se me perdieron, me dolieron mucho menos que enterarme in situ, que la que alguna vez fue mi humilde casa, hoy es la sala de ventas de una inmobiliaria que justo al lado, por el pasaje Mayorga, donde otrora había un pintoresco sité de viejecillas jubiladas, se alza un horroroso edifico de muuuuuchos pisos de altura, que dentro de otras atrocidades, tapa la hermosa vista que tenían muchas de las casitas del sector. Y otra vez, el municipio corrupto, negligente y mafioso, deja impunemente que se siga destruyendo el Valparaíso que tanto añoramos.

La sensación que me queda, pese a lo intenso e instructivo del recorrido, es que cuando uno pasa por estos barrios, y aunque aún vive gente que uno puede reconocer, da la sensación de estar pasando por pueblos fantasmas, donde todo parece ser una triste y desolada cáscara, entregada a las implacables manos del tiempo.


                                         
                               


                                    
Un domingo diferente, raro y en compañía de la familia.

Pdt: Las Calles son Alberdi (no Albeti) y Mayorga (no Mayorca). Curiosamente esta vista de Google Map, es de antes que se empezara a construir el edificio.

R.

viernes, 15 de noviembre de 2013

"Pirincho" Cárcamo

Este dibujo lo realicé anoche, mientras miraba un programa de TV en el que entrevistaban a este maestro de las comunicaciones.


Cadaver

Plumones y lápices de colores.


Ejercicio de entintado

Generalmente hago trazos de construcción con lápices de color, luego defino con grafito; todo en una misma hoja. La tinta eso si, la realizo en una hoja diferente (casi siempre). Sobretodo cuando hay valorización de línea. Actualmente estoy "pasando a tinta" con unos plumones que tienen mucho de pincel. He aquí el resultado de este proceso.



domingo, 3 de noviembre de 2013

Boceteando

Los sábado por la tarde, mientras la bebé duerme, se ha convertido casi en un hábito el tomar la croquera y bocetear u poco. En ese ejercicio, han salido cosas como estas...
(ojo, que no es mucho el rato del que dispongo :( )










viernes, 1 de noviembre de 2013

viernes, 4 de octubre de 2013

Sobre VALPOCOMICS




Saludos!
Acá les dejo el link donde pueden leer el artículo que escribí en La Juguera Magazine respecto a la centralización en el arte, tomando como ejemplo el evento Valpocomics, donde hasta el momento no hay ningún artista de la zona invitado. ¿Curioso, no?

http://lajugueramagazine.cl/la-bofetada-de-valpocomics/

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Crónicas Dieciocheras





Entre tanto choripán y copetines varios, la pasada semana de fiestas patrias, me invitaron a casa de unos familiares de mi señora. Como de costumbre, iba de mala gana y con muy pocas expectativas.


Grata sorpresa me llevé cuando el marido de la tía de la esposa, un personaje livianito y de buena conversa, me tenía reservado encimita de su amplia y atiborrada estantería un librito titulado “Para leer al Pato Donald”. Texto que por lo demás me interesaba leer hace tiempo. “Lo dejé aparte, me dijo; pensé, por lo que me había comentado mi señora (la tía de mi señora), que te podía interesar”.

La velada entonces, se tornó del gris a un brillante azul, pues el día afuera fulguraba y el humo y el aroma que emergía desde las redondas brazas que doraban aquellos benditos anticuchos, hacían más “interesante” el panorama.

Resultó que “Palomito” como curiosamente le llaman los cercanos, era todo un perosnaje, lector empedernido como es, tenía a su haber muchísismos libros, casi todos de mi interés. Había nacido en Puerto Montt, me comentó, su abuelo había sido un inmigrante español y su padre un viejo lobo de mar. No podía imaginar a esa altura, por qué le llamaban “Palomito”, era obvio, su apellido era Palomo y resultó ser que, para mi mayor sorpresa era una especie de primo del gran Pepe Palomo, talentoso humorista gráfico de “aquellos tiempos” que como varios y por fuerza mayor, tuvo que hacer carrera en el extranjero.


Pese a que no lo conoce personalmente, Palomito está convencido de que es pariente no tan lejano del maestro, pues los Palomo no son muchos para empezar y algunas conjeturas habían sacado en su momento junto a su padre (el viejo lobo de mar). En fin, fue una tarde más que agradable, llena de sorpresas y temas interesantes. Conocía a Jodorowsky, sus libros y películas y se sabía prácticamente de memoria su biografía, yo por supuesto y para no ser menos, le comenté que lo conocía igualmente, pero desde la vereda del cómic.

Poco antes de retornar a nuestra casucha, salió a la palestra el nombre de Jorge Délano “Coke” otro talentoso dibujante de la vieja escuela (entre otras muchas gracias) y los títulos de sus obras literarias. “Tengo el “Farmacia de Turnio” por ahí en algún lugar”, me dijo. Pensé que mi cabeza explotaba. Se paró de la silla y comenzó a revolver sus estanterías. Mientras nosotros comenzábamos el largo ritual de despedida con el resto de la familia. Justo antes de retirarnos dijo “Aquí está” y me lo pasó. Otro invaluable tesoro en mis manos para deleitarme por el resto del mes de la patria. Por supuesto, quedaron muchos temas pendientes para (espero) una próxima oportunidad.




Sobre “Para Leer al Pato Donald”


Librito de pequeño formato editado en 1971 por Ediciones Universitarias de Valparaíso (PUCV). En sus páginas, su autores Ariel Dorfman (Quimantú) y Armand Mattelart, descuartizan la literatura gráfica de Disney y su solapado plan de domino del mundo por medio de la estupidización de las nuevas generaciones (o al menos así lo entendí yo). Tomando en cuenta que en la época que fue escrito, las revistas de historietas eran de los pocos medios de entretención e información con que contaban los infantes. Pese a lo certero de algunos juicios, me parece un discurso radical y descontinuado, toda vez que pese a que Disney sigue siendo un imperio, otros males más terribles acechan hoy por hoy a nuestra precoz juventud. Recomendable, de todos modos.

R.

sábado, 21 de septiembre de 2013

SUPERVACA

Hola amigos y amigas!!
Acá les dejo otra historia de Supervaca. Es una de las primeras que realicé, espero les guste-
R.




sábado, 14 de septiembre de 2013

Regalo Dieciochero

Como ofrenda dieciochera, comparto en forma íntegra una historieta de SUPERVACA, con todos mis fieles lectores y amigos.
¡Felices fiestas patrias!
R.